Nunca te harás rico trabajando para alguien más

Mucha gente sueña con tener su propio negocio y ser su propio jefe, especialmente con esta economía en donde las pequeñas empresas están floreciendo hoy en día. ¿Tiene una idea para un negocio, tienda o servicio que le gustaría iniciar? Siempre tenemos muchas ideas, pero siempre hay algo que nos impide actuar en consecuencia para lograr todo aquello que deseamos. Normalmente, el problema es el capital para comenzar. Se cree que siempre se necesita dedicar todo el tiempo en trabajar en el empleo que ya tenemos, ahorrando todo lo que sea posible, y luego intentar lanzar nuestros propios negocios una vez que se haya vuelto rico con todos sus ahorros.

Esto parece un enfoque práctico, ¿verdad? Entonces, ¿por qué seguimos sin trabajar para nosotros mismos? Porque no nos estamos arriesgando. Para ser rico, debemos convertirnos en nuestro propio jefe. Y para ser nuestro propio jefe, debemos arriesgarnos totalmente, ponernos ahí afuera y hacer que nuestro dinero trabaje para nosotros.

Cómo se hicieron rico otros empezando con muy poco

Bill Gates abandonó Harvard para fundar una empresa de software. Estaba en la escuela, aprendiendo tecnología sin un plan definido de estudios y sin una carrera en mente, hasta que su amigo quiso iniciar un negocio junto con él. Así que Bill se convirtió en socio de una compañía; entonces… bueno, ya conocemos el resto de esta historia. Sabes por lo que tuvo que pasar para llegar a convertirse en una de las personas más ricas y exitosas del mundo, todo porque se arriesgó sin dudarlo. Dejó una de las mejores universidades del mundo para empezar un negocio, ¡Y mira cómo valió la pena!

Amanda Hocking escribía novelas en su tiempo libre, y tenía 17 escritas para el 2010. En lugar de dejarlos inactivos en su disco duro, comenzó a autoeditarlos como libros electrónicos. En sólo un año, había vendido más de un millón de copias de nueve libros y había ganado más de dos millones de dólares. Esto era inaudito para un autor auto-publicado! Vendía una media de 9 mil libros al día, lo que llamó la atención de una gran editorial que la contrató. Todo esto sucedió porque ella decidió arriesgarse y poner su escritura ahí fuera. Esto resulta ser bastante inspirador para quien sea, ¿No lo crees? ¿Qué se puede hacer para que este tipo de éxito ocurra para cualquiera de nosotros?

1. Te sientes demasiado cómodo para tomar riesgos.

El principal problema, y para todos en general, suele ser que se tiene un trabajo fijo, lo que significa que tengo ingresos estables. Podemos pagar las cuentas. Después de tantos gastos, nos queda un poco al final de cada mes para ahorrar o invertirlo en algo que deseamos. Es demasiado cómodo. No necesito cambiar nada de esto. Lo que significa que no puedo lograr alcanzar lo que de verdad quiero.

Debemos cambiar esto. Comenzar a arriesgar, esforzarnos para hacer un gran cambio en nuestro estilo de vida que ya es cómodo. Si perdiéramos nuestros trabajos, no tendríamos más remedio que comenzar a buscar ese tan imposible empleo con nuestro sueldo deseado! Así que seamos capaces de tomar una decisión extrema para cambiar nuestras vidas, veremos cómo un cambio puede empujarnos a tomar las riendas y cambiarlo absolutamente todo.

2. Estás haciendo rico a otros.

Cuando trabajas para otra persona, la ayudas. Esto está bien si crees en la causa y sólo quieres salir adelante en la vida; pero si quieres hacerte rico y pensar más allá, sólo te estás haciendo daño a ti mismo quedándote en donde estás. Pasamos al menos 40 horas a la semana concentrándonos en otra persona o personas. ¿Qué hay de ti, qué hay de nosotros? ¿Qué quieres hacer realmente? Imagínate si tienes 40 horas libres para trabajar en algo por ti mismo. Es mucho tiempo, ¿verdad? Una vez que saliendo de la cómoda rutina profesional que tenemos, tendremos esas cuarenta horas para dedicarnos a nosotros mismos y a nuestros propios bienes. Todo lo que pongamos en nosotros mismos y en nuestros negocios, volverán. El dinero que gastamos en el negocio puede ser deducido de los impuestos, y cualquier ingreso será solamente de nosotros y estará disponible!

3. El tiempo es más valioso que el dinero.

El dinero es algo que puede ahorrarse, algo de lo que podemos obtener más (si sabemos cómo hacerlo, claro). Pero el tiempo es efímero. Nunca podremos recuperar el tiempo que ya ha pasado. Y, como acabamos de mencionar, cuando pasamos mucho tiempo trabajando para otra persona, no podemos usarlo para nosotros mismos. Claro, estamos ganando dinero mientras trabajamos, ¿Pero qué pasa si terminamos nuestros deberes antes del almuerzo? Seguramente estamos desperdiciando las otras horas del día sin hacer nada, sólo para conseguir ese cheque. O, si tenemos un salario, puede que estemos trabajando más de cuarenta horas y que no nos paguen lo que merecemos. La compañía para la que trabajamos está a cargo de nuestro valioso tiempo. Ellos dictan los horarios, nos dicen cuándo se puede salir temprano o que debes de quedarte X cantidad de horas extra no remuneradas, y luego deciden si podemos tomar unas vacaciones o no. Cuando trabajamos para nosotros mismos, puede que tengamos que trabajar mucho más duro, pero estaremos trabajando para nosotros mismos, a cargo de nuestro propio tiempo y por nuestros propios sueños.

4. Te concentras demasiado en ahorrar para un día lluvioso.

Ahorrar es inteligente. Todos hemos aprendido eso, y tiene mucho sentido. Pero ahorrar dinero no nos ayuda a ganar dinero. Saltarse el Starbucks y hacer café en casa podría ahorrarle 5 dólares, pero ¿Nos ha hecho ganar esos 5 euros o dólares extra? Si es así, entonces dígame dónde puedo conseguir esa cafetera. Está ganando un ingreso fijo y reservando dinero al mismo tiempo. Invierta su dinero en su negocio, en cambio, o si aún no está listo, invierta en el mercado de valores o Forex para ver cómo crece su dinero.

Revise mi otra publicación de cómo iniciar en el mercado de Forex: Cómo hacer dinero en internet con Forex

Quiero aclarar que sí puede llegar a generar riqueza trabajando para alguien más, pero este camino es muy tardado, implica un gran sacrificio y a menudo también se requiere de contactos. Conozco personas que empezaron un pequeño y humilde negocio de comidas, envío de flores, venta de cortinas, y en pocos años lograron construir un imperio. Si ellos pudieron entonces,  ¿por qué usted no podría lograrlo?

Sí, sé que es realmente difícil empezar algo como esto, pero hay que correr el riesgo para poder lograrlo, y correr el riesgo, es el primer paso. Y tal vez no despegue inmediatamente, pero eso no significa que todo será un fracaso. Sea paciente, deje que su negocio encuentre su lugar y siga adelante con las cosas que le ayudarán a crecer. No espere a que todo suceda de una sola vez, y no se desanime. Puedes lograrlo, ¡arriésguese!