8 Tips para mantenerte positivo

¿Por qué mantenerse positivo? Es muy común que de pronto nos golpee un ataque de pesimismo. Es una etapa de la vida o un momento por el cual todos pasamos alguna vez. Es difícil ver los aspectos positivos de la vida y volverse optimista cuando uno se pierde en las aguas turbias del pensamiento negativo. El patrón de pensamiento destructivo llamado pesimismo la mayor parte del tiempo se instala porque limitamos nuestra atención a todo lo que es negativo y oscuro. Pasamos de ver la vida desde una perspectiva catastrófica en donde nos victimizamos.

En éste artículo exploraremos ocho hábitos positivos que nos permitirán crear una perspectiva más optimista y positiva de ver la vida. Para su aplicación práctica, les recomiendo que no añadan todos los hábitos a la vez. Esto debe llevarse a cabo paso por paso para finalmente crear una rutina diría con la cual viviremos. Elije uno o dos hábitos y ponlos en práctica durante un período mínimo de 15 días para que se conviertan en un hábito duradero, antes de añadir el siguiente con el cual trabajarás.

Queremos que nuestro optimismo se apodere de nuestras mentes, que nos guíe con calma las acciones del cuerpo, que domine asertivamente nuestras percepciones, y que juntos en conciencia, y cada uno en su optimismo, juntos encontremos siempre la mejor solución. No tenemos tiempo que perder. Nos atreveremos a decir que cada célula de nuestro cuerpo puede ser orientada por el poder positivo, y que esto se convierte en un estilo de vida.

1. Hagamos buenas preguntas

Este es quizá el paso más sencillo, pero tal vez también el hábito más importante para adoptar una estado positivo de la mente. Las preguntas que nos hacemos día tras día cuando nos hacemos desde una perspectiva pesimista nos llevan inevitablemente a caminos difíciles o inciertos, socavando nuestro enfoque en una solución viable.

Nublados por el pesimismo, podríamos hacernos preguntas como:

“¿Por qué me pasó esto?
“¿Por qué me pasan cosas malas todo el tiempo?”
“¿Por qué será que nunca tengo buena suerte?

Es importante hacerse mejores preguntas, de acuerdo con una perspectiva orientada a la búsqueda de soluciones. Las preguntas con una perspectiva optimista son:

“¿Qué puedo hacer para mejorar esta situación?
“¿Qué puedo aprender de esta situación?
“¿Cuál es el paso más pequeño que puedo dar para empezar a resolver esta situación?

2. Agradezcamos lo que tenemos

Una manera muy simple y rápida de aumentar tu positivismo en la vida es practicar la gratitud. Aquí hay algunos ejemplos de cómo puede hacer esto a través de unas cuantas preguntas:

*¿Qué tengo hoy en día en mi vida por lo que puedo estar agradecido?
*¿Quiénes son las 3 personas por las que puedo estar agradecido en mi vida y por qué?
*¿Cuáles son las tres cosas por las que puedo estar agradecido en mi vida?

La mayor parte del tiempo caminamos en nuestra vida en piloto automático, casi siempre damos todo por sentado. No somos conscientes de las cosas buenas que tenemos en nuestra vida. Es importante conscientizarnos de todas las cosas buenas que tenemos. Creo que cuando nos enfrentamos a un problema, el estar agradecidos por lo que tenemos no resuelve nada, sin embargo, puede ayudar a que tengas más energía y a mantenernos en un estado más positivo de ser para resolver lo que nos molesta.

3. Nunca olvidarnos de mantenernos sanos y cuidarnos

Ser optimista y positivo no se trata sólo de pensar de una manera diferente y orientada a la solución. También es tener la noción de que tenemos un cuerpo y que cuanto mejor lo cuidamos, mejor preparados y fortalecidos estamos para enfrentar las dificultades o para promover el logro de nuestras metas.

Mente sana en cuerpo sano. Sí, es un dicho muy antiguo, pero también son palabras muy sabias. Necesitamos tener un sueño reparador, ejercitar el cuerpo y nutrirlo adecuadamente para que podamos sentirnos bien. Por lo tanto, no descuidemos estos fundamentos básicos. Cuidar de nuestro cuerpo físico de la manera correcta puede minimizar los problemas de la vida.

4. Comencemos el día de una manera optimista

La manera en que cada uno comienza el día puede fijar el curso para el resto del día. No siempre controlamos todo lo que sucede a nuestro alrededor, y ciertamente sufrimos de la influencia de lo que es el espacio en el que se mueve nuestra vida. Sabemos que cosas buenas y cosas malas pasan. Sin embargo, siempre tenemos la posibilidad de actuar de una manera que nos beneficie en cada situación. Por lo tanto, es importante acostumbrarse a actuar positivamente en nuestro día desde el momento en que nos levantamos de la cama.

Recuérdate que tienes el poder de influir positivamente en ti mismo. Debemos elegir las palabras, las imágenes y los escenarios mentales que puedan ponernos en un estado para estar lleno de recursos de acuerdo con las demandas, los desafíos y los objetivos del día.

Entonces, ¿cómo se puede definir una actitud positiva y optimista para nuestro día? Sólo cada uno de nosotros puede construir esta respuesta de acuerdo a los objetivos.

5. Enfoquémonos en las soluciones

Una manera de sentirse más negativo acerca de una situación es sentarse y no hacer nada al respecto. Hacer esto, sólo nos orillará a dar vueltas y vueltas en nuestras mentes a lo mismo. En vez de eso, usemos las preguntas que del primer paso y abramos la mente a las posibilidades de la situación que estamos enfrentando. Dejemos lo que consideremos imposible de lograr o que no depende de nadie, y enfoquemos toda la atención y esfuerzos en lo que podemos hacer y sobre lo que tenemos control.

A veces los estados negativos y pesimistas desencadenan ansiedad, empujándonos a escenarios angustiosos en los que prevemos un futuro desesperado. En este estado, todo está en nuestras mentes, todo, excepto una posible solución. El estar con una mente bloqueada nos lo dificulta. Para contrarrestar esta tendencia, es importante activar el poder de la acción haciendo lo que hay que hacer. Tenemos que estar dispuestos a hacer lo que sea necesario para ser felices. Para salir de aquel estado negativo en el que nos encontramos. ¡Subamos esas mangas y pongámonos a trabajar!

6. Reducir las preocupaciones

El hábito de preocuparse es una forma demasiado poderosa y destructiva para usar los mecanismos del pensamiento contra nosotros mismos. Este hábito puede ser uno de los mayores obstáculos para el optimismo y la positividad en la vida. Es como una delgada línea. Si sentimos que la preocupación excesiva se ha apoderado de nuestra mente, apliquemos los siguientes dos pasos para que sea posible minimizar las preocupaciones:

1 –Debemos preguntarnos: ¿Cuántas de mis preocupaciones han ocurrido realmente? Si usted es como la gran mayoría de las personas que sufren de este problema, probablemente encontrará que la respuesta es: Muy pocas. La mayoría de las cosas que temes en toda tu vida no han sucedido y nunca sucederán. Son sólo pesadillas o monstruos que vagan por la mente. Este número puede ayudar a hacer un chequeo de la realidad, para calmarse y darse cuenta de que probablemente se está construyendo una pesadilla imaginaria.

2 – Observar el contenido de la preocupación. Teniendo esto en cuenta, orientemos nuestros pensamientos y discurso interior de una manera funcional y real. Pensemos en lo que se puede hacer en este momento para prepararse, modificar o prevenir estos eventos imaginarios. La otra alternativa, mucho menos eficaz, es la preocupación excesiva. ¿Dónde es mejor poner nuestra atención? ¿En preocuparse o controlar los aspectos de la vida que aún están disponibles y a nuestro alcance?

7. Nunca permitamos que la perfección arruine nuestra vida

Un error común que la gente comete al hacer un cambio en sus actitudes es pensar que tienen que ser perfectos y hacer las cosas perfectamente a todo momento. Esto puede distanciarlos de la retroalimentación positiva de sus acciones. El cambio a una actitud positiva puede ser gradual. En la vida, aquí y allá se puede resbalar, tropezar, retroceder, errar, sin embargo, esto no necesariamente tiene que ser interpretado como algo negativo. Si estamos aprendiendo de las experiencias menos exitosas y estamos aceptando las dificultades, ciertamente permanecerás firme en el camino de la posibilidad de llegar a donde queremos ir.

Pero si decidimos en poner un estándar inhumano, pensando que lo hacemos todo bien o que no tienen nada de valor, o que la vida no va bien para nuestra vida, entonces el pesimismo y la negatividad pueden tomar el control de todo. Y así podemos sentirnos como grandes fracasados. Nos enfadamos con nosotros mismos. Y podemos incluso renunciar a cambiar este hábito beneficioso y pensar negativamente de nuevo.

Por lo tanto, la atención debe centrarse en el cambio gradual. Si somos optimistas el 30% del tiempo, ahora tratemos de mejorar eso para ser positivo el 70% del tiempo. A continuación, aumentemos hasta el 80% estableciendo un nuevo estándar y, a continuación, será el momento para esforzarse por acercarse al máximo del 100%.

Este enfoque en la mejora gradual es mucho más sostenible y probablemente traerá éxito a largo plazo que tratar de alcanzar un estándar inhumano basado en la perfección. Profundicemos en este tema, dejémonos ser humanos.

8 . Mantenerse firme, positivo y sin rendirse

Cuando la vida no va bien, cuando estamos desgastados por varios intentos de superar nuestros problemas, superar obstáculos o cambiar algún hábito, la carga emocional puede ser tremenda y puede llevarnos de inmediato a la depresión. No debemos rendirnos, no desperdiciemos todos nuestros esfuerzos. A veces lo más difícil es mantener el esfuerzo por tiempo suficiente para que podamos disfrutar del retorno positivo. En casos de mucho pesimismo y estrés lo mejor es descansar, tomarse un respiro y después seguir adelante.

¡Piense siempre de manera positiva y vuelva esto un estilo de vida!